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LO QUE HACEMOS...

En Aliento, creamos sanación comunitaria por medio de arte que conduzca al poder colectivo de la gente. Creamos arte que refleja la humanidad de los inmigrantes indocumentados que han sido criminalizados por el tratamiento injusto de detención.

Por medio de talleres de educación política, espacios comunitarios, desarrollo de liderazgo colectivo, y creación de arte, buscamos cambiar la conciencia pública lejos de la creencia de que prácticas de castigo proveen justicia.

Por medio del arte sanamos y creamos poder para reimaginar una comunidad sin un sistema punitivo, donde creemos en un espacio de sanación y aprendizaje en lugar de castigo y culpa.


QUIENES SOMOS...

Somos familias inmigrantes incluyendo personas LGBTQ y padres/madres soleterxs que han vivido en carne propia el costo humano de detención, prisiones, y la división de la narrativa del inmigrante “bueno” o “malo.”

Somos personas de color que reconocemos que las prisiones no sólo están dirigidas contra nosotros, sino que tampoco son la respuesta para el bienestar de nuestra sociedad.

Somos seres humanos que creemos que las comunidades tienen el poder de participar en la resolución de problemas de manera colectiva en lugar de culpar a la gente y encerrarlas en jaulas.



 

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CREEMOS...

- Creemos que necesitamos sanar para construir poder       comunitario.

- Creemos que el arte es una herramienta que trae igualdad de oportunidades para comunicar las perspectivas y experiencias diversas de voces que normalmente no son escuchadas.

- Creemos que el arte nos ayuda a re-imaginar y transformar la sociedad donde queremos vivir.

- Creemos en la sanación y la reconciliación en lugar del castigo y la culpa.

- Creemos que ningun ser humano o sociedad se beneficia de prisiones ni detención.

- Creemos que a las personas que causan daño se les puede - hacer responsables a través del crecimiento y la reflexión de las acciones nocivas (en lugar de castigo), lo que conducirá a la sanación y la reconciliación de la comunidad.

- Debemos ser responsables ante el bien de la comunidad de manera que si hacemos algún daño que afecte a la comunidad necesitamos trabajar juntos para lograr reconciliación y reconstruir la confianza.


 


NUESTRA ESPERANZA

Imaginamos un mundo sin prácticas castigadoras, un mundo donde la humanidad de todos este en el núcleo y es la fuerza motriz. Un mundo donde la sanación y reconciliación sea lo normal, donde busquemos la resolución de problemas de manera colectiva cuando se haga daño. Imaginamos un mundo donde la gente, independientemente de su estatus migratorio, color de piel, género, orientación, o creencia religiosa pueda aprender de sus errores sin ser aislados de la sociedad.  Imaginamos un mundo donde se reconozca la humanidad de todos y sus derechos humanos.